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Las fundadoras del Lyceum Club de Madrid

Fotografía en cristal de Zenobia leyendo. Nueva York 1916. 
Casa Museo Zenobia-Juan Ramón Jiménez- Vía elpais.es


Unos días después de la inauguración oficial del Lyceum, el diario La Libertad anunciaba una serie de artículos donde preguntaba a las fundadoras de este club lo siguiente:
"¿Por qué ha nacido el Lyceum Club Femenino Español? y ¿Qué cree Usted que representa hay en la cultura española?, ¿Qué cree Usted que el Club puede llegar a ser?

A estas preguntas respondieron distintas mujeres que participaron en la organización del Club desde su inicio, entre ellas encontramos a Carmen Monné de Baroja (mujer de Rodrigo Bajora, hermano de Pío Baroja), "Beatriz Galindo" seudónimo de Isabel de Palencia, Herminia Peñaranda (actriz), Carmen Baroja de Caro, María Rodrigo, Amalia G. de Salaverría, Zenobia Camprubí, Aurora L. de Riaño, Pilar Bolívar de Tapia, Pura de Ucelay, Benita Asas Manterola, Dolores Cebrián de Besteiro, Julia Peguero de Tralleras, Carmen Gallardo de Mesa, y Pilar Martínez Sierra.

He transcrito los nombres tal cual fueron publicadas en este periódico, como se puede apreciar en la mayoría de los casos se las nombraba con la coletilla "de..." y el apellido del su marido, aunque la mayoría de ellas tuvieron un papel destacado en distintos ámbitos culturales de la sociedad madrileña y española de aquella época. Y así fue el caso de Dolores Cebrián impulsora de la educación conjunta entre niñas y niños, o Carmen Monné, que además de ser la mujer de Rodrigo Baroja propició una compañía de teatro, "El Mirlo Blanco", que ayudo con sus representaciones a la financiación del Lyceum. Otras incluso lo han tenido peor ya que han pasado sin pena ni gloria por la historia de nuestro país, como es el caso de Maria Rodrigo, compositora y que puso música a algunas de las obras de los Hermanos Quintero y que ocupó la presidencia de la Sección de Música del Club.

En cuanto a sus respuestas en líneas generales se puede decir que la idea general de todas ellas a porque había nacido este Club, fue el deseo de dar un espacio a las mujeres donde la inquietud intelectual de estas tuviera un espacio propio, así como sentir que tenía un lugar donde apoyarse entre ellas, en sus iniciativas culturales, intelectuales, artísticas... que tenían y que difícilmente podían llevar a cabo en el ambiente masculino y patriarcal del momento.

Aquellos primeros años del Lyceum fue de mucha actividad cultural, casi todos los intelectuales del momento pasaron por su sede y así se puede constatar en la prensa de la época. Pero no toda la trayectoria del Club fue un camino de rosas, muy al contrario, unos meses más tarde se inició desde los sectores más reaccionarios del momento una campaña en contra del Lyceum, que un principio partió de la Unión de Damas Españolas publicando una circular donde sin referirse directamente al Club arremetía contra este. A esta campaña se unió el diario carlista y ultra católico el Siglo Nuevo, desde donde se atacó a las mujeres que formaban parte del Lyceum, y que nos puede hacer entender hasta donde estaba dividida la sociedad española mucho antes de que se proclamase la II República.

*Esta información ha sido posible gracias a la Hemeroteca Digital de la Biblioteca Nacional.


Las primeras referencias al Lyceum Club Femenino - 1926

Magda Donato
El 16 de marzo de 1926, en el Heraldo de Madrid, la periodista Magda Donato, en su espacio Crónicas Femeninas se refería a la próxima fundación de un Club de Señoras en Madrid. En su artículo señalaba las razones de la necesidad de un Club de señoras en Madrid. Estas, según la autora, eran las siguientes:
"La primera es que ningún círculo masculino admite mujeres. La segunda es que las condiciones absurdas de la vida actual - cierre de tiendas a las siete y hora de la cena a las nueve, en relación con la apertura de teatros- las señoras suelen encontrarse con un par de horas diarias difíciles de llevar, tanto más, cuanto -esta es la tercera razón - la presencia de una mujer sola en pastelerías, cafés o espectáculos públicos sigue despertando una curiosidad cuando menos desagradable de soportar. La cuarta razón, estrechamente unida a las anteriores, es la escasez, por no decir nulidad de distracciones culturales o simplemente dignas reservadas a las mujeres españoles y que pudieran ocupar nuestro terrible de "siete a nueve".

A continuación hacía referencia a como debían ser las mujeres que debían ser las mujeres para dirigir ese club "un club fundado y dirigido por mujeres inteligentes y cultas, de ideas amplias y dotadas de sentido de la organización". Y por último se permitía dar su opinión sobre como debía ser ese club:
"Esta opinión consistirá  solamente en recordar que, por encima de todos los club femeninos del mundo de cuyos ejemplos pudieran aprovecharse en estas ocasiones no pocas particularidades, existe uno dotado de la cualidad inapreciable del internacionalismo. He nombrado al Lyceum Club que bien pudiera tomarse, no como modelo, sino como padre y creador de este primer club femenino español".

Como se puede observar por las palabras de Magda Donato, no estamos hablando de una Asociación Femenina de carácter popular, muy al contrario el Club al que se aspiraba era un lugar donde se reunirían las mujeres de la burguesía. Se trataría de un Club elitista, y por eso fue despreciado por muchas mujeres importantes de aquella época, que aunque también pertenecían a esta clase social, renegaban de este tipo de Asociaciones, como fue el caso de Marguarita Nelken (hermana de Magda Donato).
En Enero de ese mismo año la también periodista Teresa de Escoriaza en el diario "La Libertad" publicaba un artículo titulado "El verdadero Club de Mujeres" y en el renegaba de la formación de un Club para mujeres de la siguiente forma:
"¡Un Club de mujeres...! Pero, ¿saben las mujeres que a fundarlo aspiran lo que es un Club? Cerrados están para nosotras los Clubs (Círculo o Casinos) de los hombres que solo podemos ver de pasada, acompañadas de algún socio pero no obstante, es fácil informarse de en qué consiste y para que sirven. Yo invito a las que ese absurdo han proyectado a que hagan tal información segura de que no la terminarán sin renunciar a llevar a cabo su propósito.
Humareda pestífera de tabaco, tazas de mal café y discusiones estúpidas. Esta es la parte positiva del Club. Ni muy grande ni muy valiosa ciertamente. pero el Club tiene, además una parte negativa y esa si que es de importancia grande, de enorme transcendencia".

Según Teresa de Escoriaza la parte negativa de los Clubes era la siguiente: "El Club separa al hombre del Hogar en una mansión donde la mujer no entra ni como esposa, ni como hermana. ni como hija. el compañerismo de los sexos allí se rompe y la camaradería de la convivencia sexual es ni más ni menos que la unión de la familia. en los Clubs los lazos familiares se aflojan se desanudan y el principio de solidaridad humana sucumbe".

Para la autora lo que debía hacer la mujer con respecto a los Clubs era hacer lo siguiente: "En materia de Clubs, tenemos una obra que realizar las mujeres españolas, que no es ciertamente la de constituir no para asistir nosotras. Nuestra labor debe de procurar por todos los medios que se cierren los Clubs donde los hombres pierden tan lastimosamente el tiempo que deben dedicar a acompañar a sus esposas y a educar a sus hijos en el hogar. Procediendo así es como se consolidarán los Clubs de mujeres que hacen falta y que son los domicilios familiares".

Teresa de Escoriaza

 Podemos apreciar dos posturas con respecto a los Clubs de mujeres totalmente distintas. Dos mujeres que vivían dentro de un ambiente parecido y que destacaron por tener una vida independiente, que pudieron desarrollar una profesión en una época donde la mujer apenas destacaba,ç sino era por ser mujer de..." 
Magda Donato si formó parte del Lyceum Club Femenino de Madrid, no fue el caso de Teresa de Escoriaza que poco después de su inauguración, en el otoño de 1926 volvió a arremeter contra este tipo de Asociaciones.

Cuando estaba preparando esta entrada sobre los inicios del Lyceum y sobre aquellas que lo formaron tenía en mi recuerdo la canción de Cecilia "Dama Dama". Aquí os dejo su vídeo.